Educación Sudbury

Por fin niños libres y felices!!!

* Resultados

RESULTADOS
El Tipo de Personas que Resultan ser los Graduados de la Escuela Democrática Sudbury Valley *.
por Daniel Greenberg **
Desde el principio, hace casi treinta años (hoy en día treinta y siete años.- d.r.) ***, me he estado preguntando a mí mismo que clase de gente resultarían ser los graduados de la Escuela Sudbury Valley (SVS). Para precisar, me preguntaba yo qué clase de gente quisiera yo que ellos fueran — un juicio muy personal, seguramente, pero algo que cualquier persona interesada en educación le da primacía entre sus consideraciones. Puesto en otra forma, la pregunta tiene que ver con “resultados”, una palabra muy popular actualmente: ¿Qué resultados buscamos, esperamos, deseamos, y logramos en nuestras escuelas en general, y en la escuela SVS en particular?

Cada primavera, cuando se acerca la época de la defensa de las tesis, esta pregunta toma una renovada urgencia en mi mente. Yo veo generación tras generación de gente joven que lucha con la decisión de pasar o no pasar el procedimiento de la graduación este año, tratando de pensar de que se trata, tratando de abrirse camino hacia ella, y después en última instancia abriéndose camino en el mundo. Cada primavera, mientras la noticias de nuestras alumnos son distribuidas a todos nuestros ex-estudiantes, vuelvo a pensar en las vidas que han estado conduciendo después de sus años en SVS, y el tipo de adultos que han resultado. Y me pregunto, una y otra vez, “¿está la escuela Sudbury Valley haciendo un buen trabajo como institución educativa, en la preparación de la gente joven para salir al mundo y para conducir vidas exitosas ?”. Este ensayo es un intento de responder a esta pregunta, basado en mis muy subjetivos y personales pensamientos y observaciones, acumulados y refinados y revisados y vueltos a revisar en el transcurso de las últimas tres décadas.

Permítanme comenzar con una declaración extremadamente amplia y cualitativa, que proporciona el marco de todo lo que sigue: Lo qué he venido a darme cuenta con mayor claridad cada año que pasa es que, generalmente, los graduados de SVS son seres humanos extraordinarios, que están bien equipados para experimentar la vida plenamente y para enfrentarse a sus incertidumbres. Eso es todo, en resumen. Intentaré explicar a lo que realmente me refiero con esta declaración, utilizando una serie de cualidades que me ayudan a describir las características predominantes de nuestros ex-alumnos. Estas cualidades están correlacionadas en forma muy apegada una con la otra y son fundamental inseparables. Ellas se combinan para formar un entero coherente, y están enumeradas una por una únicamente debido a las limitaciones que me forza el lenguaje. El orden en el cual estoy presentando estas cualidades no tiene absolutamente ningún significado; no son jerárquicas o dadas a priorización, y su orden es esencialmente al azar.

He aquí, entonces, algunas de las características sobresalientes de losgraduados de Sudbury Valley que se me han quedado impresionadas:

Son gente decente. Durante mucho tiempo, me preguntaba yo porqué era que todos nuestros graduados me agradaban en realidad, y porqué amaba yo a tantos de ellos. Es porque son seres humanos decentes. No son malvados, ni
vindicativos, no disimulan, no son deshonestos, ni violentos, no son de temperamento colérico, ni de mal temperamento, no son arrogantes, ni intolerantes o irrespetuosos. Son abiertos, amistosos, cuidadosamente confiados, relativamente tolerantes, y honrados. Son la clase de gente que usted tiene gusto de pasarla con ellos, conversar, trabajar, y estar con ellos.

Son buenos amigos. Conocen el arte de la amistad, con sus iguales, y con gente de todas las edades. Dan, así como toman. Generalmente son bastante generosos, raramente codicioso o avariciosos. Son extremadamente leales, contra viento y marea. (yo nunca dejo de sorprenderme como las amistades que se forman durante sus años como estudiante en SVS sobreviven la prueba del tiempo, a pesar de los muchos años y a menudo enormes distancias que separan a la gente implicada). Ellos apoyan en épocas en que hay señales de penuria y opresión, celebrando en tiempos de alegría. Ellos son amigos de corazón, compartiendo profundas sentimientos de mutua empatía y entendimiento.

Saben llevarse con la gente. Los graduados de Sudbury Valley saben que los seres humanos son animales sociales, y que un componente importante de la vida es la capacidad de integrarse en el entorno social en el cual uno se encuentra. Han aprendido cómo calcular las reglas sutiles, no catalogados y no declaradas con las que funciona cada grupo; cómo encontrar una manera de adaptarse a estas reglas sin el comprometer su integridad personal; y cómo perseguir sus metas personales en el marco del estilo total del grupo. Son bastante buenos en conseguir lo que desean, en gran parte porque saben como enmarcar sus necesidades de manera que sean aceptables para la sociedad a su alrededor.

Aman la vida. Están ansiosos por experimentar todo, salir y conquistar el mundo, viajar, encontrar nuevos horizontes, son aventureros. No viven en una neblina de miedo. Desean vivir, y gozan las complejidades de la vida real. Pueden ser alegres, felices, desgraciados y tristes; pueden ser entusiásticos, frustrados, decepcionados, regocijarse, llenos de éxtasis, y deprimidos. No temen sentir intensamente, y gozar — así como sufrir — las consecuencias de tal intensidad.

Tienen una fuerte conciencia de sí mismos. En ocasiones a muchos de nosotros nos cansa un poco el oír a los graduados de SVS decir, “descubrí
quién soy”. Pero el hecho es que, la mayoría de ellos lo hicieron, y la mayoría de ellos tiene un grado de conocimiento de sí mismos que es asombroso, especialmente la gente joven. Los graduados de SVS no son seguidores. Han confrontado sus fuerzas y sus debilidades; hicieron un buen comienzo calculando cómo desean conducir sus vidas; y han llegado a un sistema básico de valores que es único e individual en cada uno de ellos aún cuando en cierta forma embona en los valores de la cultura. Ellos saben a fondo cómo permanecer enteros frente a las muchas presiones ejercidas sobre ellos diariamente por el mundo exterior.

Tienen confianza en sí mismos. La mayoría de los graduados sienten que tienen la fuerza interna y la capacidad de hacer frente a todo lo que la vida les depara; y para hacer todo lo que se requiere para lograr sus metas en cualquier etapa particular de sus vidas. Es importante distinguir entre confianza en sí mismo y arriesgarse innecesariamente o ser demasiado atrevidos. Una persona segura de sí misma tiene una cierta voz interna que la/o dirige en las sinuosidades y los cambios de rumbo de la fortuna, y le ofrece reaseguro constante que podrá de alguna manera salir de cualquier dificultad. Una persona temeraria piensa que ya tiene en su posesión todas las herramientas necesarias para hacer frente a todo lo que venga en el camino. La diferencia es significativa: la persona tranquilamente segura de sí misma sabe que carece de muchas herramientas en cualquier hora dada, pero también sabe que con persistencia y paciencia esas herramientas pueden ser adquiridas.

Son adaptables. Los graduados de SVS no temen a la inestabilidad y al cambio. Ellos saben que el mundo a su alrededor está experimentando una transformación rápida, y aceptan esto como un dado; no los paraliza, ni los conduce a anhelar una estabilidad y una permanencia que nunca existirá (si existió alguna vez). No piensan en términos de situaciones fijas de por vida. Esperan hacer cosas diversas en horas diversas de sus vidas, y generalmente le dan la bienvenida al continuo desafío que este hecho representa.

Conocen la pasión. La mayoría de los graduados de SVS han experimentado la sensación de estar abrumados por un intenso interés en algo o alguien; todos ellos han visto esto en algún otro en su cercanía, aún cuando tienen todavía experimentarlo ellos mismos. Tarde o temprano, una o más pasiones atrapan virtualmente a todos. El éxtasis especial que solamente una persona consumida por la pasión conoce es algo muy común entre los la población de SVS. En épocas antiguas, a esto se le consideraba un regalo de los dioses.

Son brillantes. Una de los rasgos de la población de SVS más frecuentemente comentado por los nuevos estudiantes es su brillantez, su inteligencia natural. El ser brillante — en otras palabras, ser centelleantemente inteligente — es un rasgo del que están dotados todos los infantes sanos de nacimiento. Algunos lo conservan a través de sus vidas, no obstante como han sido criados; otros lo pierden, como resultado de cualquier variedad de experiencias represivas que los forzan a cerrarse. La mayoría de los graduados de SVS, en el momento en que están listos para salir de la escuela, han recuperado la posesión y el uso de su brillo natural, y son capaces de relacionarse con el mundo en una forma altamente inteligente y regularmente.

Son imaginativos. Los graduados de SVS raramente caen en una categoría social predeterminada o casilla cultural. Son generalmente muy creativos e independientes en su pensamiento, y tienen poco respeto a la autoridad per SE (por SÍ MISMA). Se sienten cómodos explorando nuevas y no intentadas veredas, y aún tomando riesgos siguiendo avenidas inusuales.

Toman autoridad para actuar. Ellos tampoco aceptan autoridad en entornos sociales sin cuestionarla. Tienen profunda conciencia de sus derechos, sus fuerzas, su capacidad de ser firmes en lo que creen. Aún cuando les cueste, aún cuando encuentren resistencia o agresividad o comportamiento abusivo. Ellos son voceros de sí mismos y de otros.

Son éticos. No quiere decir que son siempre buenos por supuesto, hago siempre todo bien, nunca hago nada mal. Me refiero a que ellos – todos ellos — tienen un sentido moral altamente desarrollado, incluso los que no actúan siempre de una manera consistente con ello. Usted puede apelar siempre al sentido de lo correcto y lo incorrecto de un graduado de SVS en cualquier discusión, y sabe que lo escucharán, aún cuando no siempre convendrán.

Son tolerantes. La población de SVS es profundamente respetuosa de la gente, y aceptan las muchas diferencias que nos distinguen el uno del otro. No forman juicios a-priori (prejuicios) de la gente según su color, su religión, sus opiniones políticas, su situación social, sus ropas, su pelo, su idioma/lengua, su edad, o su comportamiento.

Tienen un profundo sentido de la justicia. Son altamente sensibles a los problemas sociales, y a los males que se infligen sobre víctimas. Ellos entienden en su interior profundo que lo qué crea un orden social estable y vivible es un sistema de justicia que trata honestamente a todos, es accesible a todos, y provee formas de corrección, de compensación y de apelación.

Son intensamente curiosos. Son concientes de lo qué sucede a su alrededor, y están explorando constantemente los ángulos y las grietas de su ambiente, físico, social, e intelectual. Sus conversaciones eran entre una variedad de asuntos los cuales son casi inimaginablemente variados, de los asuntos filosóficos más arcanos (secretos) a los aspectos más mundanos de la existencia diaria.

Son gente que estudia de por vida. Los graduados de SVS gozan el aprender or si mismo — tanto más, mientras más largo ha sido el tiempo que han estado en la escuela. Les gusta leer, estudiar, utilizar todos los recursos disponibles sean humanos u otros con el objeto de conocer y dominar nuevos dominios (campos y temas) a los que los lleva su interés.

Tienen buena capacidad de expresión/Son articulados. Son magníficos conversacionalistas; saben hablar, transmitir una idea. Son también oyentes excelentes, y entienden que para tener una buena conversación en la que todas las partes se beneficien, todos las partes deben escuchar así omo hablar.

Son políticamente astutos. Los graduados de SVS entienden cómo utilizar el sistema político existente para promover sus objetivos. Ellos saben como presentar sus ideas, cómo solicitar, cómo discutir, cómo lograr ayuda entre sus amigos y conocidos para apoyar sus posiciones. Saben cómo formular posiciones políticas, y regresar al tablero de planeación y reformularlas en una manera más aceptable si es que se ven obligados a hacerlo.

Tienen buena capacidad corporal/física. La mayoría de ellos se sienten cómodos con sus cuerpos, y son felices cuando están físicamente activos. Gozan del aire libre, gozan el trepar y correr y caminar y jugar; a muchos les gusta bailar, esquiar, patinar o deslizarse en skateboard (tabla-patín), montar bicicleta, generalmente como desafío a sus cuerpos. Ellos son concientes de la diferencia entre el buen alimento y el alimento “basura”, entre los hábitos personales sanos y los dañinos — concientes, si no practicantes, y la consciencia es, después de todo, el primer paso esencial hacia la práctica.

Probablemente me he olvidado de algunos rasgos de los cuales alguna vez estaba yo consciente, y hay sin duda algunos otros que la gente ha notado y a mi se me han escapado. Pero generalmente los rasgos arriba mencionados, tomados juntos e integrados uno con el otro, forman un cuadro honesto del carácter del graduado típico de SVS (o de ex-estudiantes que han pasado un cierto tiempo en la escuela y por alguna razón terminaron sin un diploma).

Ninguno de estos rasgos es mensurable o cuantificable. Cada uno de ellos significa algo un poco diferente para gente diversa, aún para gente que vive en el mismo contexto cultural. No obstante, ellos representan suficiente significado que es compartido por la gente de la comunidad de Sudbury Valley, y para la gente de la cultura americana, para permitirnos a cada uno de nosotros el formar nuestro propio juicio de si tengo razón en identificarlas como pertenecientes a la mayoría de nuestros graduados, y si tengo razón en demandar que una escuela que sus graduados poseen estos rasgos puede ser considerada exitosa.

Notablemente ausentes de mi lista los resultados que más a menudo son designados como los importantes para las escuelas — es decir, los resultados cuantificables que miden el grado de retención de cantidades particulares de datos y de habilidades particulares en el manejo de datos. Resultados de exámenes, como se les llama comúnmente. Estos están ausentes por dos razones:

(1) no tenemos ninguna forma de saber cuánto saben cualesquiera de nuestros graduados en este o aquel campo, o que tan bien manejan este o aquel material asignado. Por principio nosotros no lo hacemos y no lo haríamos, o no les pediríamos hacerlo. Cuando ellos deciden examinarse, como algunos de ellos lo hacen cuando hacen los SAT’s (exámenes escolares de aptitud – Scholastic Aptitude Tests) o las pruebas de logro o continúan a escuelas tradicionales, invariablemente tienen éxito (es decir, ciertamente no peor que los estudiantes de las escuelas tradicionales, y suficientemente bien para continuar a hacer lo que desean, sea esto entrar a la universidad o emprender una carrera).

(2) no creo que estos son resultados significativos o útiles para la gente joven que está entrando en el mundo post-industrial de la edad de la información. La gente que piensa que tales resultados cuantificables son importantes, y que tienen razón para creer que sus niños no poseen tales resultados, no se sentirán probablemente cómodos inscribiendo a sus hijos en Sudbury Valle por ningún período de tiempo.

Los rasgos que he enumerado pintan un cuadro bastante cercano del graduado promedio de la escuela Sudbury Valley. Visto desde donde yo me encuentro, esto representa una escuela altamente exitosa. La mayor parte de nuestro éxito es debida al muy simple hecho de que hemos salido del camino aceptado, que hemos eliminado las barreras, que hemos permitido prosperar sin interferencia, juicio, o supresión de tendencias que son innatas a la naturaleza humana. En el transcurso de los años, la escuela ha establecido una cultura que asegura cada vez más que estos rasgos serán bienvenidos y respetados por todos los miembros de la comunidad de la escuela.

["RESULTADOS -- El Tipo de Personas que Resultan ser los Graduados de la Escuela Sudbury Valley", por Daniel Greenberg, traducción al español, David Rovner]
["OUTCOMES" -- by Daniel Greenberg]
** Daniel Greenberg, el autor de este artículo, es uno de los fundadores
(en realidad, el padre espiritual.- d.r.) de la Escuela Democrática
Sudbury Valley * – en Framingham, Massachusetts.
Reimpreso del boletín de noticias de la prensa de la Escuela Democrática Sudbury Valley, mayo de 1996.
*** La Escuela Democrática Sudbury Valley fue fundada en el año de 1968. http://www.sudval.org/
Duplicado con permiso del traductor.